Falsa democracia egipcia
Pronto veremos los frutos de la nueva Constitución alumbrada por la Revolución egipcia, tan aplaudida en Occidente: menos libertades públicas e imposición de la reaccionaria y preilustrada sharia como base legislativa. (*) Véase nota el final de esta crónica.
Los desengañados añorarán entonces al corrupto dictador Hosni Mubarak, mucho menos brutal que las leyes y costumbres islamistas , sabiendo que islam significa sumisión, no al razonamiento, sino a los dictados de Alá.
Que los padecerán singularmente las mujeres y los ocho millones de cristianos coptos, habitantes de Egipto previos a la islamización. La invasión musulmana en el siglo VII impuso el árabe y trató a cristianos --y judíos, también en gran número entonces--, como dhimmies, o tolerados, a cambio de pagar gravosísimos impuestos.
Por Manuel Molares do Val
Crónicas Bárbaras
El estatuto dhimmi los segregaba como a esclavos: aunque fueran ricos, por sus oficios o actividad comercial, debían usar vestimenta distintiva, cambiar de acera al cruzarse con un musulmán, acatar sus caprichos, humillarse ante él.
El colonialismo occidental y la caída del imperio otomano hicieron desaparecer la dhimmitud, situación que respetaron las dictaduras socialistas, nacionalistas y laicistas, principalmente la egipcia, desde 1952 con Nasser.
Pero en 1979 los ayatolás que destituyeron al Sha en Irán retornaron al medioevo, y restablecieron la sharia y, parcialmente, la dhimmitud.
Ahora, el Artículo 2 de la nueva Constitución egipcia preparada por la Junta militar presidida por Mohamed Hussein Tantawi, impondrá la sharia como fuente de justicia, como exigen los integristas Hermanos Musulmanes.
Las leyes irán contra las libertades fundamentales, como la ideológica, la de cambiar de religión o declararse ateo, la igualdad de la mujer o la sexual, pecados que podrán castigarse ocasionalmente con la muerte: otro Irán, aunque sunita.
Deberíamos descubrir qué misterioso interés tienen las potencias occidentales y los grandes medios informativos en llamarle “revolución democrática” a esta vuelta al medioevo teocrático.
(*) La Constitución no cambió ayer, sino que se enmendó en unos artículos cuyo enlace señaló Martín. El Art. 2 estaba en la redacción antigua, pero en la enmendada, base de la definitiva futura, los Hermanos Musulmanes (HM) impidieron que se le diera otra redacción, como pedían algunos laicistas. Y no sólo eso: han advertido que a partir de ahora la sharia será la ley a todos los efectos.
La lucha de Mubarak contra los HM radicaba, precisante, en que se amparaban en ese Art. 2 para exigir que Egipto se sometiera a todos los extremos de la sharia que ellos determinaban, algo que el dictador de tendencia laicista no admitió, como tampoco lo había hecho Sadat, razón por la que esos fanáticos lo asesinaron.
De lo que se trata aquí es de dejar claro en las 300 palabras de Crónicas Bárbaras, que a veces son insuficientes, que en lugar de ir hacia la democracia Egipto vuelve a la teocracia, esta vez no sólo porque esté en un artículo constitucional, sino porque han triunfado quienes harán que se cumpla.
- 20/11/2011 14:59 - 'Hebdo' en el foco
- 09/06/2011 17:14 - A catorce kilómetros
- 18/05/2011 15:29 - Egipto al rojo vivo
- 30/03/2011 11:47 - Más que palabras












