¡DD. HH. DE LAS MUJERES EGIPCIAS EN PELIGRO!
Las mujeres egipcias desempeñaron un papel destacado en la revolución de principios de 2011. Fueron organizadoras, líderes y portavoces fundamentales a lo largo de todas las fases de la revuelta y salieron a la calle a manifestarse en masa. También ellas fueron golpeadas y algunas incluso sacrificaron sus vidas durante las protestas. Sin embargo, los acontecimientos posteriores a la revolución, como el llamamiento fundamentalista a segregar por género a la población en el transporte público y a imponer el velo a la mujer han hecho que los defensores de los derechos de las mujees estén profundamente preocupados por la posibilidad de que las mujeres sean marginadas en esta nueva era.
Por Yolanda Alba
Miembro del Consejo Asesor de Infomedio. Ver Perfil
“Las mujeres estamos muy preocupadas por lo que pueda depararnos el futuro. Parece que podríamos perder los derechos que teníamos antes de la revolución”, afirma Sulieman, defensora de los derechos de la mujer. Fatema Khafagy, de Alliance for Arab Women (alianza de mujeres árabes), señala que “en el camino hacia adelante, el gobierno egipcio debe incluir en todos los niveles a la mujer y defender sus derechos en todos los aspectos de la vida”.
Las mujeres ya han sido excluidas de la redacción de la declaración constitucional, aprobada por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas el 30 de marzo de 2011 y que dirigirá la nación a través del periodo de transición hasta que el nuevo texto constitucional sea redactado y aprobado. Algunas disposiciones de esa declaración sugieren que las mujeres pueden seguir siendo excluidas de la participación en la vida pública. El artículo 26, por ejemplo, establece que el presidente del país debe ser de padre y madre egipcios y no estar casado con una mujer que no sea egipcia. Aunque no prohíbe específicamente a las mujeres ocupar el cargo presidencial, esta enmienda aparentemente pretende limitar la presidencia a los hombres. A pesar del lenguaje utilizado, ya hay una mujer que ha declarado su deseo de presentarse como candidata a las próximas elecciones presidenciales.
Las mujeres también han quedado fuera del nuevo gobierno del Primer Ministro Issam Sharaf, y prueba de ello es que únicamente hay una entre los 26 ministros. Asimismo, no está claro cuántos escaños estarán reservados a mujeres en las elecciones parlamentarias de septiembre de 2011. El nuevo Parlamento estará formado por la Asamblea Popular (cámara baja) y el Consejo de la Shura (cámara alta). El artículo 38 de la declaración constitucional establece que la ley regulará el derecho de presentar las candidaturas a la Asamblea Popular y el Consejo de la Shura conforme al sistema electoral establecido, que deberá incluir un mínimo de mujeres en ambas cámaras, aunque no especifica el número mínimo. En 2009, la Asamblea Popular aprobó la reserva de una cuota aproximada del 14% de los escaños en esta cámara para las mujeres. El Consejo de la Shura no cuenta en la actualidad con ninguna cuota reservada a las mujeres. Hasta entonces, la representación de la mujer en ambas cámaras siempre había sido muy baja, inferior al 2% y al 7% respectivamente.
En junio de 2011, Alliance for Arab Women congregó a más de 3.000 egipcias para elaborar la Carta de las Mujeres (sólo en inglés). Este documento, firmado por 500.000 personas y asociaciones, fue entregado al Primer Ministro de Egipto el pasado 5 de junio de manos de Michele Bachelet, la directora ejecutiva de ONU Mujeres. La Carta contiene un listado completo de peticiones para garantizar la integración de los derechos e intereses de la mujer en todos los marcos e instituciones post-revolucionarias.
La Constitución egipcia establece que todos los ciudadanos son iguales ante la ley y que tienen los mismos derechos y obligaciones sin que puedan ser discriminados por razón de sexo. Egipto ha ratificado además varios instrumentos internacionales de derechos humanos, entre ellos la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR, por sus siglas en inglés) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ICESCR, por sus siglas en inglés). Todos ellos establecen la igualdad entre hombres y mujeres.
Las próximas elecciones parlamentarias están previstas para septiembre de 2011, y las presidenciales para el mes de noviembre del mismo año. Entre otras cosas, el nuevo gobierno debería garantizar la representación de la mujer en el comité constitucional y asegurarse de que al menos el 40% de los puestos ministeriales estuviera reservado a las mujeres, que se revisaran las leyes discriminatorias, que la mujer tenga acceso a las mismas oportunidades laborales y empresariales en igualdad de condiciones que los hombres, y que exista la maquinaria necesaria para defender a las mujeres. Recuerde a las autoridades que deben cumplir las obligaciones asumidas por Egipto en virtud de la CEDAW, el ICCPR y el ICESR.
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