Especial para Infomedio
Rahim Kaderi analiza un reciente discurso del ex presidente iraní
Mohamad Jatamí en el marco de un encuentro con una asociación de estudiantes en la ciudad de Guilan, al norte de
Irán. El ex mandatario criticó implícitamente al gobierno de
Teherán por la imagen que está dando de la revolución islámica, debido a los violentos métodos con que está exportando su proyecto revolucionario. Estas críticas llegan un poco tarde,
Jatamí tuvo ocho años de mandato para reformar y democratizar el país, optando por mantener el statu quo. Podía haber sido el
Adolfo Suárez de
Irán, sus últimas palabras quizás lo acerquen más al arresto domiciliario.
Rahim Kaderi es un intelectual kurdo residente en España. Profesor y traductor, fue el encargado de traducir del kurdo al español la película de Bahman Ghobadi "Las tortugas también vuelan", galardonada con la Concha de Oro en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
(SIGUE...)
Empuñar las armas, suicidios y explosiones, crear grupos saboteadores en otros países que no formaran parte de la "exportación de la revolución islámica". Estas palabras no son de los "enemigos del islam", ni de los "antirrevolucionarios", ni del "imperialismo" y el "sionismo", son declaraciones implícitas del ex presidente iraní Mohamad Jatamí sobre la implicación del régimen de Irán en el terrorismo internacional, aunque él empleara otros términos.
El pasado 2 de mayo, el ex presidente Jatamí en un encuentro con una asociación de estudiantes en la ciudad de Guilan, al norte de Irán, criticó al gobierno por la imagen que está dando de la revolución islámica y la exportación de la misma. Aseguró que el fallecido imám Jomeini no estaba de acuerdo con el uso de la violencia en dicha meta.
En varios aspectos son llamativas las declaraciones de Jatamí. En primer, lugar durante toda su intervención con los universitarios, Jatamí no habla del sufrimiento que está pasando la población iraní; lo único que le preocupa es la continuidad del régimen en el poder. Tampoco rechaza la exportación de la revolución islámica a los países vecinos, con lo que no está de acuerdo es con el método utilizado. Confirma, implícitamente, lo que viene denunciando hasta ahora la oposición iraní.
La reacción de los conservadores no se ha hecho esperar. Cuatro días después, 77 diputados, en una carta dirigida al ministro de Inteligencia, Golamhosein Mohsen Ejei, condenan las manifestaciones de Jatamí pidiendo a dicho ministerio tomar cartas en el asunto. En la carta, califican las declaraciones de Jatamí de infundadas, perjudiciales para la seguridad nacional y nocivas para el prestigio internacional de la República Islámica.
Los medios de comunicación vinculados a los "reformistas", que siempre publican todo lo relacionado con Jatamí, en esta ocasión han preferido callarse. El rotativo Kayhan, perteneciente a los ultra reaccionarios, ha sido el único que ha publicado este discurso. Un gran sector del régimen, público y privadamente, han expresado su temor a que las palabras del ex presidente otorguen excusas al exterior, sobre todo a Estados Unidoes e Israel, para una intervención en Irán.
Jatamí durante sus ocho años de mandato tuvo todos los poderes en su mano para conseguir los objetivos que le dieron la victoria y la confianza del pueblo iraní, es decir, hacer reformas y democratizar el país. La maquinaria de la exportación de la revolución ni siquiera frenó durante su mandato. Podía haber sido el Adolfo Suárez de Irán; desgraciadamente no tuvo el coraje de emprender reformas, no quería riesgos y a la hora de elegir entre el pueblo y sus más allegados --merece la pena mencionar el nombre de Abdula Nuri, entonces ministro del Interior-- por una parte, y a la supervivencia del sistema por otra, equivocadamente optó por lo segundo.
Ya que no pudo ser Suárez, ¿le espera ahora a Jatamí el mismo destino del gran ayatola Montazeri, es decir, el arresto domiciliario? El tiempo dirá.
INFOMEDIO agradece a Rahim Kaderi por esta colaboración.
16/05/2008 •
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Irán