Líbano: campo de batalla en la casa de la obediencia
Tariq Alhomayed sostiene que la manera en que
Irán y
Siria salieron en apoyo de
Hassan Nasralá ante el asesinato en
Damasco del número dos de
Hezbolá,
Imad Mughniyeh, revela ciertos puntos importantes. Primero: la alianza entre
Teherán,
Damasco y
Beirut coincide en señalar al
Líbano como el frente de batalla contra
Israel. Segundo: el colapso del país de los cedros es incidental para esta alianza, siempre y cuando sirva a sus intereses. Tercero: las amenazas de
Nasralá hacia los libaneses que no acepten sus postulados, "invitándolos" a hacer un master en
Washington o
Tel Aviv, refleja la naturaleza de su proyecto político. Cuarto y último: los libaneses no tienen porque elegir entre ser un estado sirio o iraní, ni tampoco israelí o norteamericano, deberían optar simplemente por vivir en un estado independiente, democrático y diverso.
Tariq Alhomayed es el director del periódico árabe Asharq Al-Awsat.
Tariq Alhomayed, Asharq Al-Awsat (Londres, artículo en inglés), 17 de febrero
13/02/2008 •
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Líbano-Siria