Especial para Infomedio
Valentín González afirma que el antisemitismo es una forma de intolerancia ancestral que viene causando sufrimiento desde tiempos inmemoriales. En la actualidad son muchos quienes lo practican, pero probablemente, para la ultraderecha sea uno de los elementos de identificación ideológica más evidentes y permanentes en el tiempo. La expresión más evidente de antisemitismo en ambientes neo-nazis es el revisionismo histórico, en sus vertientes negacionistas y de minimización o relativización del Holocausto. Decía
Primo Levi, superviviente de Auschwitz y héroe de la resistencia, que "un testimonio transmitido es una victoria sobre la muerte", pero además es una forma de apuntalar la democracia y los valores que representa.
Valentín González es Vicepresidente del Movimiento contra la Intolerancia.
(SIGUE...)
En este artículo trataré de describir cómo los diferentes tipos de antisemitismo confluyen en el universo ideológico de la ultraderecha en España, y cuáles son las tendencias comunes del fenómeno en la Europa Occidental.
Ciertos sectores de la extrema derecha española, aún conservan casi intacta la herencia ideológica del nacional catolicismo, basada en parte en la identificación de la unidad nacional de España con la expulsión de Judíos y Musulmanes en 1492 por parte de los Reyes Católicos. Decisión que no puede concebirse aisladamente del antisemitismo religioso que se extendió por toda la cristiandad durante toda la edad media, y que se plasmó en multitud de libelos que demonizaban a los judíos y recogían algunos de los elementos que han conformado el antisemitismo desde siempre y que son un precedente de las actuales "teorías conspirativas".
Merece la pena señalar, la excepción de los tiempos de Al Andalus, donde pese a la falta de consenso entre historiadores, si se puede afirmar que al menos se daba una coexistencia imperfecta, pero coexistencia, al fin y al cabo entre musulmanes, cristianos y judíos, hasta el punto que hay quien la califica como la "edad de oro de Sefarad".
Sin embargo, el antisemitismo religioso de matriz cristiana no cejo en su empeño de demonizar a los judíos. Cesar Vidal, en su libro sobre el Holocausto, hace una recopilación cronológica de algunas de las decisiones adoptadas en diversos concilios desde los primero tiempos de la cristiandad. El concilio de Elvira en el 306 prohibió el matrimonio y las relaciones sexuales entre judíos y cristianos. El Sínodo Clermont en el 535 prohíbe el acceso a los judíos a los empleos públicos. En Toledo se ordena la quema de libros sagrados judíos en el 538. En 1179 en Letrán se obstaculiza su acceso a la justicia, mientras que en Breslau en 1267, se ordena su reclusión en guetos.
A partir de que en 1290 los judíos fueran expulsados de Inglaterra, comienza en Europa el proceso de expulsión. Francia lo hace en 1306 y 1394, Alemania en 1424 y 1438 y España cómo ya se ha señalado en 1492.
Sin duda alguna, el nacional catolicismo proyectó en si mismo toda esta herencia, en su alma ideológica, que podría sintetizarse simbólicamente en la afirmación de Franco de que "España estaba siendo víctima de una conspiración judeo-masónica internacional".
Antisemitismo científico
La ultraderecha es también diversa ideológicamente, y aunque comparte muchos elementos comunes, no siempre el énfasis y la herencia es la misma. Lo que hace que no siempre, el elemento de antisemitismo religioso esté tan presente, tal es el caso de los grupos de orientación nacional socialista que beben de las fuentes del antisemitismo científico, de cuyos autores se pueden leer recomendaciones y extractos de sus escritos en sus espacios de internet. Entre otros se puede encontrar referencias a Gobineau que hace evolucionar el antisemitismo religioso hacia posiciones de combate con afirmaciones del tipo de que la lucha contra los judíos era la legítima confrontación de la raza superior contra la inferior. Este autor ejerció gran influencia sobre Wagner, y Nietzsche, entre otros. Otro referente claro es Chamberlain cuyo antisemitismo entraba en el terreno de lo racial, aplicando las teorías de la evolución de Darwin al concepto de supervivencia de las razas más aptas.
De manera algo más minoritaria, pero al mismo tiempo de gran influencia en sectores de la llamada "nueva era", que también influye a la ultraderecha, aparecen ciertas tendencias "ocultistas" decimonónicas de contenido antisemita. Por eso es fácil encontrar referencias a Madam Blavatski, en la literatura ultraderechista fundadora de la sociedad teosófica, cuya influencia alcanzó a 60 países. Suya es la teoría de la transmigración de las almas, que en síntesis afirma que el alma humana se reencarna constantemente en un proceso que evoluciona de los primeros y más bajos estadios, que ocupan seres inferiores como a su juicio son los "judíos" hasta que alcanza las más altas cotas de superioridad y evolución con los "arios" cuya misión es dominar el mundo. Blavaski influyó en Georg Lanz, quien fue de los primeros en utilizar la cruz gamada y en Gido Von List que ejercieron a su vez gran influencia sobre Hitler.
Antisemitismo ideológico
Sin duda, la expresión más evidente de antisemitismo en ambientes neo-nazis es el revisionismo histórico, en sus vertientes negacionistas y de minimización o relativización del Holocausto. Desde la edición de libros y textos revisionistas, hasta su difusión a través de sus portales más relevantes, pasando por la organización de charlas y conferencias en las que se pretende adoctrinar a nuevas generaciones de jóvenes en el ideal nacionalsocialista mediante la manipulación de la historia de la Segunda Guerra Mundial. En la foto se puede ver un ejemplo de ello. Se trata de un acto organizado en Málaga, que contó con la participación de numerosos adeptos provenientes de varias ciudades andaluzas y españolas, para escuchar a Gerd Honsik, que en este momento cumple condena en Austria por sus tesis revisionistas. Entre los invitados se encontraba Teodor Souseck, antiguo miembro de las Waffen SS, y residente en Benalmádena, que parece mantenerse activo políticamente y en contacto con sus correligionarios locales.
Sin embargo, el revisionismo no es la única forma de expresión del antisemitismo ideológico, la ultraderecha ha incorporado también las nuevas formas de antisemitismo que proliferan en el mundo, algunas de ellas con raíces históricas muy antiguas. Tal es el caso de los “Los Protocolos de los Sabios de Sión” y su difusión, tanto a través de internet como en sus editoriales. Este texto es la concreción teórica de las teorías de la conspiración que se utilizan para demonizar judíos. Se trata además de un texto manchado de sangre, pues inspiró la masacre de 60 mil judíos rusos, en venganza por ser la mano oculta detrás de la revolución de 1917. Este texto ejerce gran influencia en ciertos sectores de la izquierda y del islamismo.
Otra característica del antisemitismo ideológico es la nazificación de los símbolos del Estado de Israel, más común en la izquierda radical y los islamistas. La comparación de Israel con los nazis, es una ofensa innecesaria para ejercer la crítica legítima a las políticas de sus gobiernos, es una forma encubierta de minimizar el Holocausto, esconde una falta de sensibilidad con las víctimas de los nazis, y, sitúa a las víctimas en el mismo plano moral que sus verdugos. Otro elemento más de esta forma de antisemitismo, se basa en el apoyo más o menso claro, según las circunstancias, a organizaciones terroristas reconocidas como tales por la Unión Europea o las Naciones Unidas, que practican el terror contra ciudadanos judíos.
Diagnóstico: un presente preocupante
El antisemitismo es una vertiente más de la ideología del ultra, que complementa con ideas racistas, xenófobas, homófobas, ultranacionalistas e islamófobas. Todas ellas configuran el discurso del odio que se propaga con gran fluidez y eficacia gracias a internet. Las organizaciones especializadas tienen perfectamente clara la vinculación entre el discurso del odio y la violencia. Este aspecto resulta esencial para entender la verdadera naturaleza y magnitud del fenómeno. No se puede ni debe analizar aisladamente de la violencia que genera.
Los datos que aporta la investigación permanente que el Movimiento contra la Intolerancia realiza a través de su informe RAXEN son bastante serios. Una estimación de 4000 delitos e incidentes de odio en más de 200 ciudades de todo el país, contra colectivos vulnerables, comunidades judías incluidas. 70 grupos operativos de naturaleza neo-nazi, fascista y antisemita. Y una cifra que supera los 10 mil miembros de militantes del odio, según el Ministerio del Interior. Pero la gravedad del problema queda de manifiesto con las más de 75 víctimas mortales que se han producido desde 1992.
En la promoción del discurso del odio juega un papel importante los grupos de música vinculados a organizaciones ultraderechistas. El informe RAXEN informa de la existencia de 94 bandas operativas. Los ultras del fútbol son un elemento importante de reclutamiento y una de las expresiones a través de las que se desarrolla su violencia. Todo ello genera un merchandising que podría generar un considerable beneficio económico para las arcas de los ultras.
Tendencias comunes en la Europa del Oeste
La vocación pan-europea de la ultraderecha ha contribuido a la mejora de su capacidad de coordinación y a la homologación de parte de su discurso, lo que le permite incrementar su eficacia ideológica en el ámbito europeo. Una de las tendencias más claras de los últimos años es la asunción de un discurso anticapitalista, y antiglobalización, lo que tiene una dimensión antisemita, ya que subyace en esta tendencia, y así, lo explicitan con frecuencia, las viejas teorías conspirativas del poder judío en la sombra.
En paralelo, su discurso xenófobo y ultranacionalista avanza con celeridad e intoxica la retórica de los partidos mayoritarios convencionales, también de izquierdas, que se suman a la idea de construir sociedades homogéneas, sin espacio para la diversidad. Esta capacidad de influencia es debida a la mejora profesional y sofisticación de su propaganda.
En cuanto al ejercicio de la violencia, queda clara la tendencia a ampliar sus colectivos potenciales de ataque. Ya no solo se agrede a inmigrantes y miembros de minorías. La tipología de la víctima ha crecido considerablemente.
La vertiente antisemita de la ultraderecha europea debe ser enfrentada con estrategias complementarias que incluyan programas educativos, mejoras legislativas, promoción social del valor de la tolerancia, determinación frente a los grupos radicales y extensión de la democracia y los derechos humanos.
La transmisión de la memoria del Holocausto es vital en el actual momento histórico. Decía Primo Levi, superviviente de Auschwitz y héroe de la resistencia, que "un testimonio transmitido es una victoria sobre la muerte", pero además es una forma de apuntalar la democracia y los valores que representa, quizás por eso, con razón otro resistente como Jorge Semprún afirma que "lo que más le preocupa del futuro es la memoria".
La reciente ley de memoria histórica aprobada por el parlamento español, es una excelente oportunidad para reparar parte del dolor causado a las víctimas de la guerra civil y de la represión fascista en España.
Sin embargo, trata de reconstruir la memoria colectiva de ese periodo histórico, desde la óptica exclusiva de nuestra propia confrontación, que a mi juicio debería ser complementada con una visión más de conjunto europeo. No en vano fueron los nazis quienes bombardearon Guernica, entre otras ciudades españolas, y ayudaron a Franco en cuestiones de logística y aprovisionamientos. Considerar la guerra civil española como el primer capítulo de la Segunda Guerra Mundial, situaría al franquismo en el lugar de la historia que le corresponde, junto con Hitler y Mussolini y otros miembros del eje; y haría más cercana y mejoraría la comprensión del Holocausto por parte de los Españoles.
El hecho irremediable de la desaparición de la generación de hombres y mujeres que sobrevivieron a la Shoa, y de quienes lucharon contra el fascismo en todos los frentes posibles, hace que ganen fuerza las tesis revisionistas que pretenden, en el fondo la rehabilitación del nacionalsocialismo.
Por eso quisiera cerrar este artículo con una frase de nuestra presidenta de honor, Violeta Friedman: "Se que mi voz se pierde en el devastador ruido del tiempo, espero que las generaciones venideras no nos olviden".
INFOMEDIO agradece a Valentín González por esta colaboración
Este artículo fue presentado como ponencia en la "Conferencia Internacional: Análisis y Estrategias contra el Antisemitismo" que tuvo lugar en Madrid del 26 al 28 de noviembre, organizada por el Movimiento contra la Intolerancia y el Instituto Internacional para la Educación y la Investigación sobre el Antisemitismo.
25/01/2008 •
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Derechos Humanos