Nueva intentona terrorista de Al Qaida en Arabia Saudí
Ramón Pérez-Maura afirma que estas cosas pasan, pero son muchos los que no quieren darse por enterados. Algunos medios prefieren no reflejarlas --quizá por ser Navidad, pero tampoco lo creo--
ABC, el pasado lunes, la valoró en su justa medida. Las autoridades saudíes, durante la reciente peregrinación del
Haj, han detenido a veintiocho terroristas de
Al Qaida que albergaban la intención de atentar en
La Meca. Veintisiete de ellos eran saudíes. Esta noticia, más que ninguna otra, avalaría la tesis de quienes sostienen que el problema no es el islam, sino la interpretación desviada que algunos hacen del mismo (
Gustavo de Arístegui dixit).
Ramón Pérez-Maura es adjunto al director del periódico ABC.
(SIGUE...)
Roza lo metafísicamente imposible que en un atentado en La Meca pudiera morir ningún no-musulmán pues todos tenemos prohibida la entrada allí --todos por igual: cristianos, budistas, ateos de cualquier origen... Y habrá que presuponer que cualquier musulmán que afronta la peregrinación a La Meca es, cuando menos, devoto de su fe.
Porque el gozo espiritual que pueda llegar a albergar debe de ser muy fuerte para poder sobrellevar las penurias que rodean ese objetivo. El problema viene entonces en cómo justificar desde un punto de vista teológico --teológico islámico-- la posible muerte de muchos buenos musulmanes. Buenos según la vara de medir de los veintiocho potenciales asesinos detenidos. Y sin duda, para estos criminales en potencia había muchos malos musulmanes al servicio de la Monarquía saudí entre los posibles muertos.
Y los seguidores de Osama bin Laden y de su sucesor, Ayman al-Zawahiri, se creían en la obligación de hacer «justicia» en nombre de Alá. De «su» Alá. Y ¿cómo justificar ellos esa «justicia» en la que por unos pocos «desviados» podían morir muchos «buenos creyentes» islámicos? Pues dándoles la garantía de que serán recompensados por Alá en la vida posterior, no se sabe si con un carro de vírgenes o con similar premio. Es ésta, sin duda, una explicación simplista. Mas parte del propio Corán en los elementos que emplea y es en el Corán dónde los frustrados criminales encuentran su coartada.
Ramón Pérez-Maura, ABC, 26 de diciembre
INFOMEDIO agradece al periódico ABC por autorizarnos la reproducción de este artículo
03/01/2008 •
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Terrorismo Internacional