Occidente no puede permitir un estado fallido
Alberto Carnero cree que con el magnicidio de
Benazir Bhutto parece que tienen razón quienes califican a
Pakistán como el país más peligroso del mundo. Pero
Pakistán no es sólo un país peligroso. Es un país clave para la estabilidad del mundo.
Europa puede aprovechar esta oportunidad para plantear a
Estados Unidos un enfoque compartido hacia el subcontinente indio. Las relaciones atlánticas, muy mejoradas desde la llegada al poder de
Merkel y
Sarkozy en
Alemania y
Francia, tienen ahora una oportunidad para avanzar intereses de seguridad y estabilidad conjuntos.
Alberto Carnero es Director del Área Internacional de la Fundación FAES. Alberto Carnero, La Razón, 28 de diciembre
28/12/2007 •
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Afganistán-Pakistán