Irak mejora, Afganistán empeora ¿qué hacemos?
Luis Solana escribe que desde enero de 2007, las víctimas civiles en
Bagdad han disminuido un 75%. Las tropas del
Reino Unido han cedido el control de la segunda ciudad de
Irak --
Basora-- a las tropas y a los policías iraquíes. En el
Kurdistán,
Turquía marca los límites de una autonomía aceptable hacia el interior, pero que hay que detener hacia el exterior. Mientras tanto, en
Afganistán, la violencia ha subido en el mismo tiempo un 20% comparado con 2006. La
ONU estima que, en una cuarta parte del país, no pueden actuar los equipos dedicados a misiones humanitarias y a la reconstrucción.
España acertó al marcharse de
Irak y al colaborar con las misiones de reconstrucción en
Afganistán. Pero ¿qué pasará en
España si las cosas se complican en
Afganistán?
Luis Solana es empresario del sector de las nuevas tecnologías, político socialista y experto en asuntos de Seguridad, Defensa y FAS. Es miembro del Consejo Asesor de INFOMEDIO.
Blog de Luis Solana, 18 de diciembre
(SIGUE...)
La misión internacional en Irak siempre ha sido muy clara: derribar a Sadam Hussein e intentar construir un sistema democrático. No se vislumbra cuándo se logrará esa meta. Además y poco a poco han quedado claras las mentiras, las manipulaciones y los errores en la planificación militar.
Mientras tanto Afganistán se olvidaba. Se olvidaba cuando realmente la gran respuesta al 11-S se planteó precisamente en ese país. Ahí sí que hubo acuerdo internacional.
La demostración más clara de que los EEUU (por más que lo sostengan sus manuales) no pueden combatir en dos conflictos a la vez, la estamos viviendo ahora: para atacar a Irak tuvieron que aflojar decididamente en Afganistán. La guerra contra el 11-S (Afganistán) cedió el paso a la guerra por territorios y materias primas (Irak).
En Afganistán fuimos en solidaridad con unos EEUU heridos. Pero el Gobierno de los EEUU nos engañó: sólo les interesaba Irak. Cuando se supo claramente, los soldados y los cooperantes de España -y también los de Italia y de Alemania- nos negamos a participar en acciones exclusivamente militares. Al final -y es lógico- los buenos soldados luchan con las banderas claras y limpias.
Poco a poco, el director de la crisis -los EEUU-, se da cuenta que necesita más tropas aliadas para atender un conflicto que se le puede ir de las manos. Un conflicto que afecta de lleno a un aliado fundamental: Pakistán. Pero ¿quién aporta más tropas para atender ese avispero que era de primera y los EEUU lo convirtieron en un conflicto de segunda?
Es posible que se reclame un nuevo esfuezo solidario. Dejo aquí mi opinión para lo que valga.
España no debe enviar a sus soldados a ninguna operación que no esté clara y no sea limpia. Ya se que esto es aparentemente distinto a la definición de apoyo de la ONU y del Parlamento. Pero creo que un soldado español entenderá (también) mi planteamiento.
España no puede acceder a esta pretensión de ninguna de las maneras. Añadamos que la opinión pública reaccionaría -lógicamente- con sorpresa y agrasividad.
Si un día hay que irse de Afganistán (espero que la Historia no nos obligue), toda la culpa será de unos gobernantes americanos que equivocaron de enemigo y de estrategia.
Pero yo apoyo esa presencia de España cooperando a la reconstrucción de Afganistán. Quiero que siga y también que sea un éxito la presencia española en el Líbano.
Y sueño con que haya una fuerza internacional de interposición entre israelíes y palestinos. Con la presencia de los soldados españoles.
Pero que no me reclamen para corregir errores de la potencia que se equivocó y que nos engañó.
INFOMEDIO agradece a Luis Solana por permitirnos la reproducción de su artículo.
Fuente original:
Blog de Luis Solana, 18 de diciembre
20/12/2007 •
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Afganistán-Pakistán