Especial para INFOMEDIO
Ricardo Angoso escribe que en los últimos tiempos se observan algunos cambios en la política exterior siria. En primer lugar, se está produciendo un tímido acercamiento a la
Unión Europea, con razonables encuentros entre líderes sirios y europeos. Como segundo aspecto a destacar es el relajamiento de la tensión en el
Líbano, donde hay perspectivas de algún acuerdo entre sirios y antisirios –los dos verdaderos bloques que dominan la vida política del país de los cedros- y donde
Hezbolá ha rebajado su tono amenazador y radicalizado. Y, en tercer lugar, pero no en orden de importancia, sino al mismo nivel que los otros rasgos, esta la percepción que tienen algunos analistas de que las relaciones entre
Siria e
Irán están cambiando.
Ricardo Angoso es coordinador general de la ONG Diálogo Europeo y miembro del Consejo Asesor de INFOMEDIO.
(SIGUE...)
Y es que la alianza estratégica entre Siria e Irán era la relación que menos sentido tenía en Oriente Medio. Ahora, quizá los sirios se han cansado del tono hostil, abrupto y duro con que el régimen teocrático iraní conduce su política internacional.
Para muchos observadores y analistas, esta relación se ha comenzado a resquebrajar y la noticia tiene mucha más importancia de lo que a priori pudiera parecer. Se trata del final de uno de los ejes que más influencia tenía en la región, que actuaba coordinadamente en el mundo palestino, alentando el terrorismo e imposibilitando cualquier acuerdo con Israel, y que desestabilizaba periódicamente el Líbano, bien mediante el grupo títere Hezbolá o a través de los servicios secretos sirios, siempre muy activos en el país de los cedros y responsables de numerosos de los asesinatos y crímenes perpetrados en este país en los últimos años.
La alianza Sirio-Iraní
Siria e Irán siempre vieron al Líbano como un gran tablero donde se enfrentaban con Francia, los Estados Unidos e Israel. Luego estaba el tono y el discurso, porque que pese a que Siria es uno de los principales enemigos de lo que denomina la "entidad sionista" (Israel) nunca ha llegado a organizar una conferencia para cuestionar el Holocausto y su antisemitismo no llegaba a la militancia de los diplomáticos iraníes.
Las razones de la ruptura parecen estar muy claras para algunos, pero más extraño resulta que tan paradójica alianza haya durado tanto tiempo. En primer lugar, los dos regímenes políticos son absolutamente distintos: Siria es un país laico, teóricamente socialista, multipartidista aunque con ciertos límites, relativamente tolerante con respecto a ciertas prácticas, antaño aliado del bloque soviético y donde el ambiente social y político no tienen nada que ver con el régimen teocrático de Teherán; mientras que Irán, por el contrario, es un sistema político dominado por la religión, con un partido único, represivo, muy conservador y reaccionario en cuanto a los usos sociales y, seguramente, junto con Arabia Saudí, el Islam más retrógrado de toda la zona.
Más complejo resultaba el asunto religioso, pues mientras que en Siria es un país multiconfesional donde hay una abierta tolerancia hacia las otras confesiones –excepto hacia la judía, que prácticamente ha desaparecido-, en el Irán posjomeinista domina el chiísmo más radical que no oculta sus pretensiones hegemónicas en la región y que apoya a los grupos terroristas chiítas en Irak y el Líbano.
En esta estrategia desestabilizadora para Oriente Medio, que Irán nunca ha ocultado ni sus grupos satélites, Siria no participaba abiertamente y ha tendido puentes incluso con países con los que hasta hace poco ni siquiera se hablaba, caso de Turquía y Estados Unidos. No olvidemos que en la reciente cumbre de Annapolis, Siria envió sus representantes diplomáticos, junto con otros Estados árabes, y que parece dispuesto a aceptar una interlocución política con los Estados Unidos de cara a resolver los contenciosos y conflictos regionales.
Siria, clave para la paz en Oriente Medio
Por otra parte, la diplomacia siria, tradicionalmente, siempre ha sido más sosegada y pragmática que la de Teherán, caracterizada por sus exabruptos retóricos y por un estilo brusco y violento. Siria, no olvidemos, que participó y apoyó la coalición que lideraban los Estados Unidos en la Guerra del Golfo contra Irak. Después, incluso, participó en la Conferencia de Madrid y llegó a aceptar una suerte de compromiso con Israel que no fructificó y no dio resultados concretos. A estas alturas queda meridianamente claro que una verdadera y duradera paz para todo Oriente Medio pasa por la devolución por parte de Israel de los Altos de Golán.
Para ir concluyendo, no cabe duda que para la necesaria inclusión de Siria en el necesario diálogo político que necesita la región habrá que resolver de una vez por todas el contencioso de los Altos de Golán, verdadero escollo para la normalización de las relaciones entre la diplomacia de Damasco y el Estado hebreo. Harán falta altas dosis de coraje político y valentía por parte de ambas diplomacias por poner fin a un contencioso histórico. ¿Será capaz Siria se sentarse con sus enemigos seculares y poner fin a este largo conflicto? E Israel, ¿tendrá la fuerza y la voluntad por devolver estos estratégicos territorios a sus enemigos históricos? Siria necesita un acuerdo, volver a la comunidad internacional tras décadas de erráticas decisiones y un parón político, social y económico que puede poner en aprietos al régimen baasista.
Un acuerdo de paz entre Israel y Siria contribuiría definitivamente al aislamiento de Irán en la región, a la estabilización del siempre convulso Líbano y al afianzamiento de la ANP (Autoridad Nacional Palestina) en detrimento de Hamas en un futuro proceso negociador entre israelíes y palestinos. La paz de la región sigue pasando por Damasco y la diplomacia siria, por ahora, parece alejarse tácticamente de Teherán, país que sigue su inalterable viaje hacia ninguna y desafiando a la comunidad internacional. Un cambio de rumbo en Washington puede tener consecuencias positivas en toda la región y una nueva estrategia en la nunca estática diplomacia siria. Esperemos que algunos entiendan el mensaje y "muevan" ficha.
INFOMEDIO agradece a Ricardo Angoso por esta colaboración.
10/12/2007 •
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Líbano-Siria