Nadie espere grandes acuerdos definitivos
Luis Solana escribe que ha empezado el encuentro internacional convocado por los
EEUU para intentar avanzar en un proceso de entendimiento entre
Israel y
Palestina. La Escuela Naval de
Annapolis (Maryland) será el hogar de las representaciones de cuarenta Estados y organizaciones de todo el mundo. Será algo así como si
España convocara una conferencia internacional en la Escuela Naval de Marín. (Es una idea a estudiar). Lo curioso de este encuentro no es el lugar, sino la sorprendente debilidad de los responsables políticos clave.
Luis Solana es empresario del sector de las nuevas tecnologías, político socialista y experto en asuntos de Seguridad, Defensa y FAS. Es miembro del Consejo Asesor de INFOMEDIO.
Blog de Luis Solana, 27 de noviembre
(SIGUE...)
Tres países son fundamentales: los EEUU, Israel y los palestinos del presidente Abas. Los tres son una especie de "patos cojos". (Se dice "pato cojo" del presidente de los EEUU al llegar el final de su mandato).
El presidente Bush está en sus horas más bajas de prestigio y todos los analistas presagian, no sólo el final del dominio republicano, sino que los demócratas pueden ganar la Presidencia, el Congreso y el Senado. Un cambio histórico.
El presidente de la Autoridad Palestina, mantiene su titularidad cerrado en Cisjordania y sin ningún poder en la Franja de Gaza.
El presidente del Gobierno de Israel, Olmet, no tiene la confianza de la mayoría de los israelíes y tiene que hacer equilibrios y pactos continuos con todo tipo de partidos del fraccionado Parlamento de Israel.
Nunca tantos débiles tuvieron una ocasión tan notable de intentar iniciar el camino de la paz.
Siempre se ha dicho de las grandes ocasiones donde la paz se encontró en Oriente Próximo (y en otros lugares), que tuvieron como protagonistas a personajes fuertes y generosos. En Annapolis empieza un encuentro entre débiles que igual nos depara sorpresas.
¿Qué podríamos soñar para que ese conflicto "madre de todos los conflictos" se fuera apagando? Pues eso precisamente: que se fijasen unos asuntos, unos objetivos y un calendario. ¿Nada más? Nada más. Y nada menos.
Nadie espere grandes acuerdos definitivos. Sólo esperemos el dibujo de un camino a recorrer.
Para eso tan modesto seguramente los líderes poderosos no valen. Igual los dirigentes débiles e inseguros pueden ser mejores redactores de modestos acuerdos-guía.
Mira que si esos tres líderes sin liderazgo aciertan y dan un paso importante hacia la paz en Oriente Próximo…
Todos tenemos que estar atentos a esta Conferencia.
Nada, ni Irak, ni Irán, ni Al-Qaeda podrán tener solución hasta que el conflicto entre Palestina e Israel encuentre cauces de solución.
Deseemos a esos políticos débiles que acierten en Annapolis.
INFOMEDIO agradece a Luis Solana por permitirnos la reproducción de su artículo.
27/11/2007 •
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Cumbre de Annapolis