Especial para INFOMEDIO
Rahim Kaderi afirma que durante estos días en que tanto se ha hablado de
Turquía y el
Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), ha pensado más que nunca el porvenir del Diálogo (Alianza) de las Civilizaciones. La idea fue buena pero, cuando uno observa los participantes en dicho Diálogo pronto, no puede hacer otra cosa que sacar conclusiones. ¿Pueden ser no solo miembros sino los promotores de esta iniciativa países o gobiernos que ignoran y desprecian cualquier diálogo con los disidentes y opositores de su propio país? ¿Pueden formar la vanguardia de este proyecto gobiernos de botas y turbantes donde se trata de la forma más incivilizada a sus ciudadanos y a la reivindicación de sus derechos?
Rahim Kaderi es un intelectual kurdo residente en España. Profesor y traductor, fue el encargado de traducir del kurdo al español la película de Bahman Ghobadi "Las tortugas también vuelan", galardonada con la Concha de Oro en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
(SIGUE...)
La República Islámica asesinó en Viena el 13 de julio de 1989 al carismático líder kurdo Dr. Abdulrahman Qasemlu, secretario general del Partido Democrático de Kurdistán de Irán, y la delegación que le acompañaba cuando se encontraba en la mesa de negociaciones, a la que había acudido de buena fe para buscar una solución negociada y pacífica al problema del pueblo kurdo en Irán.
Otro caso. Turquía ha rechazado e ignorado en cinco ocasiones el alto el fuego declarado por el PKK, y recientemente, en su viaje a Bagdad, el ministro de AAEE turco, Babayan, señaló que un alto el fuego solo tiene sentido entre dos Estados; por tanto, como el PKK no es un Estado, no hay el alto el fuego que valga. ¿Qué pensará, que dirá el jefe de la diplomacia turca de los alto el fuego y las negociaciones de paz habidas en Oriente Próximo entre israelíes y palestinos, en Nicaragua, en Colombia, en Irlanda, en España, etc.?
A Turquía le salió barata la ocupación de Chipre en 1974. Las autoridades turcas pretenden repetir la historia; ahora quiere acceder a una zona rica en petróleo y acabar con la democracia singular que existe en el Kurdistán de Irak. Además, los generales y los gobernantes turcos nunca han ocultado su interés en anexionar las dos ciudades kurdas de Kirkuk y Mosul al imperio turco. Los que conocen la zona y las operaciones del PKK saben perfectamente que desde Irán se realizan más incursiones contra Turquía que desde Irak. Si esta es la solución, ¿por qué no ataca también a Irán? ¿Alguien puede imaginar a España invadiendo Francia porque en territorio galo había comandos de ETA? Un país civilizado y un gobierno inteligente jamás opta por esta vía.
¿Qué pasaría si Turquía invade Irak?
Pero, además de las consecuencias nefastas para la zona, si Turquía invadiera el Kurdistán de Irak ¿cuál debiera ser la reacción del Occidente? Bajo mi criterio, Europa debería imponer un embargo a este país como lo hizo con el régimen de Saddam Husein al invadir Kuwait. El segundo paso debería ser la expulsión de Turquía de la OTAN y, por último, de una vez por todas, se debería decir a Turquía que su entrada en la Unión Europea ha pasado al mundo de los sueños.
La cultura de los gobernantes turcos ni permite ni reconoce la existencia de otros pueblos en Turquía. Existen episodios negros y vergonzosos en la historia de Turquía en lo que se refiere al trato vejatorio e inhumano que se ha dado a los armenios y kurdos. El problema no es del PKK, es el de un pueblo, el kurdo, formado entre 15 y 20 millones solamente en Turquía, que busca una solución pacífica a sus reivindicaciones.
Occidente ha de permanecer vigilante ante Turquía. Con el triunfo del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) en las últimas elecciones también se están fraguando en la zona alianzas y voces que podrían crear un nuevo foco de tensión antioccidental y contra los valores universales. En esta dirección cabe mencionar el nuevo eje Damasco - Ankara - Teherán.
El gobierno del AKP: entre la moderación y la tiranía
Se suele interpretar que esta victoria del AKP es un triunfo del islamismo "moderado", tal y como lo denominan los "optimistas". Sin embargo lo cierto es que quienes comienzan vendiendo moderación, una vez en el poder, se transforman en tiranos. El Islam tiene su propio código hacia asuntos tan importantes como los derechos humanos, la libertad, la democracia, la mujer, etc., con normas antagónicas a las practicadas en Occidente y el mundo civilizado. La cuestión central consiste en trabajar para la separación entre Estado y Religión; si Occidente quiere realmente desempeñar un papel positivo y constructivo en la zona, ha de basarse en este planteamiento, tal y como ha hecho en sus propios países. Occidente debe apoyar y respaldar a grupos y tendencias democráticas y progresistas; religión y democracia no caben en el mismo saco.
En los Estados plurinaciones, donde coexisten diversos pueblos, la mejor solución es el reconocimiento de sus derechos políticos y culturales desde el respeto y la igualdad. El modelo español podría servir tanto para Turquía como para Irán. La represión, la persecución y la liquidación física no hacen más que magnificar y hacer proliferar fuerzas centrífugas, y no solo en las dictaduras; también en las democracias.
INFOMEDIO agradece a Rahim Kaderi por esta colaboración.
16/11/2007 •
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Turquía