INFOMEDIO l Análisis y perspectivas sobre Oriente Medio
Actualidad
Boletín
Que es INFOMEDIO
Recursos
Oriente Medio
España
Europa
Alrededor del Mundo
Estados Unidos
Oriente Medio
España
Europa
Alrededor del Mundo
Estados Unidos
Sindicación

Especial para INFOMEDIO


Ricardo Angoso propone cuatro medidas para solucionar la crisis iraquí. En primer lugar, las fuerzas estadounidenses no deben retirarse precipitadamente, lo que provocaría una guerra civil abierta entre chiíes y sunitas en las zonas de población mixta. En segundo lugar, habría que construir un nuevo marco político para todo Oriente Medio que incluya la implicación de los vecinos en los problemas de Irak, incluido Irán. En tercer lugar, Naciones Unidas tendría que comprometerse más en la reconstrucción y, en cuarto lugar, si se quiere conseguir la paz, hay que incluir a los sunitas en el juego político. Ricardo Angoso es coordinador general de la ONG Diálogo Europeo y miembro del Consejo Asesor de INFOMEDIO.


Ahora resulta que la administración norteamericana instalada en Irak ha perdido unas 190.000 armas, qué se dice bien, y que estas podrían haber caído en manos de la resistencia armada que combate contra las tropas que lideran los Estados Unidos.

Qué despropósito, ¿en manos de quién está el mundo? Mientras tanto, la violencia sigue sin cesar en las calles iraquíes y el gobierno local sigue mostrando una total incapacidad para garantizar la seguridad y la estabilidad en casi todas las ciudades de este país. Dividido de facto, con los kurdos alzados en armas y sin que vayan a renunciar a sus objetivos de un "Estado" propio y con una economía destruida tras varios años de pesadilla interminable, ahora también han llegado las divisiones al ejecutivo de Irak que los norteamericanos apoyan.

En efecto, el gobierno iraquí sufrió otro grave golpe político cuando cinco miembros del gabinete, del partido Iraquiya, del ex primer ministro Ayad Allawi, anunciaron que boicotearán las reuniones de un gobierno que consideran liderado por chiítas, en protesta por lo que han calificado de favoritismo sectario. Medio gobierno ya ha abandonado el ejecutivo iraquí. La conclusión es clara: los sunitas se automarginan de la escena política y lo único que cabe esperar es un enconamiento, aún mayor de la situación.

Retirada sí, pero todavía no

Si bien hace ya tiempo que las fuerzas norteamericanas y las extranjeras que las auxilian deberían haberse marchado para siempre de Irak, no es menos cierto que la actual situación de caos total que se vive en el país, capaz de contagiar incluso a otros vecinos, hace que las cosas se deban examinar detenidamente.

En primer lugar, una marcha precipitada ahora de las fuerzas norteamericanas, como sugieren muchos, provocaría la inminente caída del gobierno de Nuri Al-Maliki, la consiguiente división del país en tres entidades y una guerra civil abierta entre chiíes y sunitas en las zonas de población mixta; en segundo lugar, y no porque vaya en este orden menos importante, el mundo chiíta, liderado por un Irán con cada vez más pretensiones de ser potencia regional en la zona, se encontraría ante una gran victoria y no habría que descartar nuevas tensiones en otros países de esta área de Oriente Medio.

La obligación moral estadounidense

Es decir, que pese a la gravísima situación que se vive, padeciendo ya una auténtica guerra civil, pese a los eufemismos con que se presenta, los Estados Unidos tienen todavía la obligación moral y política que antes de su retirada intenten, al menos, garantizar la integridad territorial y la soberanía nacional de un país que ahora sólo existe en los mapas del Departamento de Estado.

Su imprudencia manifiesta al liderar la acción militar antes de la guerra, su ignorancia para intentar entender los valores de la cultura árabe y su incapacidad para liderar la ocupación, junto con su absoluta falta de respeto a la idiosincrasia de los pueblos y a sus costumbres, han preparado el terreno para este absoluto fracaso, ya anunciado previamente por muchos y condenado casi internacionalmente.

Irak se parece mucho al Vietnam de 1973 y Nuri Al-Maliki a Quisling, el dirigente noruego colaboracionista de los nazis que fue ejecutado al finalizar la Segunda Guerra Mundial. O a Mohamed Najibullah, último presidente del régimen prosoviético afgano, que tras la marcha de las tropas rusas fue colgado en las calles de Kabul.

Recetas para salir del embrollo iraquí

Llegados a este punto, y sumidos en la barbarie cotidiana del terror y la muerte que dominan la vida de este Irak ocupado, la gran cuestión que nos planteamos tiene algo de leninista: ¿qué hacer, entonces? Las recetas mágicas a esta grave crisis que hunde sus raíces en la ocupación por parte de los Estados Unidos del país no las tiene nadie.

Quizá tan sólo desde la construcción de un nuevo marco político para todo Oriente Medio, sin exclusiones de ningún tipo, y una implicación de los vecinos en los problemas de Irak, pero sobre todo Irán, se podrían avanzar algún escenario que permita una tímida recuperación, un lento regreso a la normalidad. También habrá que implicar a las Naciones Unidas más en la reconstrucción política y económica de Irak, asunto que cada vez concita más simpatías en Washington, pero quizá demasiado tarde.

En el plano interno, hay que destacar como objetivo prioritario la recuperación del diálogo político con los sunitas y su futura inclusión, de nuevo, en el juego político del país; sin los sunitas dentro de las instituciones nunca habrá paz en Irak. Luego señalar ya, sin más dilación, un calendario para la retirada de las tropas norteamericanas y el resto del contingente. Quizá estas recetas no sean una fórmula mágica para solucionar los problemas del país, ¿pero tiene alguien otras?.

INFOMEDIO agradece a Ricardo Angoso por esta colaboración.

10/08/2007 • Opine ImprimirIrak
Comentarios:
Comentario de: Fátima Aburto [Visitante]
Como comentaba al artículo anterior, estoy de acuerdo en la receta (con no demasiado esperanza, porque el desastre es terrrible) pero NNUU tiene que que ser apoyada con fuerza, reconociendo que nunca mas el unilateralismo sera una posibilidad y con la ayuda económica necesaria. Y sobre todo con un esfuerzo diplomático sincero que incluya a todos y siente las base de la solución al conflicto israelo palestino. Y desde luego resignandose a que Irán sea el ganador, compensado con los paises vecinos, si acaso, porque eso ya es un hecho para bien o para mal.
Que otro resultado podrái ser con los desastres de Irak, Pakistan y Afganistan?
Permalink 18/08/2007 @ 03:58
Escriba su comentario:
.
Su email no se mostrará en la página.

etiquetas XHTML permitidas: <p, ul, ol, li, dl, dt, dd, address, blockquote, ins, del, span, bdo, br, em, strong, dfn, code, samp, kdb, var, cite, abbr, acronym, q, sub, sup, tt, i, b, big, small>

Introduzca este código:

authimage

Opciones:
 
(Fijar cookies para el nombre y email)

Últimas entradas
Más incertidumbres que certezas en Irak 2008/05/14
Mentiras 2008/05/14
La paz en Oriente Medio, casi imposible 2008/05/14
Nunca habrá una solución militar 2008/05/14
Israel, 60 años con luces y sombras 2008/05/14
Israel y Diego 2008/05/14
Líbano, al borde del precipicio 2008/05/09
Israel es más fuerte que sus males 2008/05/09
Israel en el índice Nasdaq 2008/05/08
Nada nuevo en el frente de Turquía 2008/05/07