Especial para INFOMEDIO
Por Ofer Bronchtein (para INFOMEDIO)
Ofer Bronchtein narra su reciente visita a Túnez en el marco de la peregrinación judía a la Griba, en la isla de Djerba, y su participación en el encuentro interreligioso "Fe y Razón: por un mundo solidario". Bronchtein cree que los demás países árabes deberían tomar a Túnez como ejemplo, adoptando su mismo rol conciliador frente a Israel y el mundo judío, recorriendo el necesario camino para el entendimiento al que también parece apuntar el plan de paz de la Liga Árabe. Debido a su historia y a su voluntad política, España tiene un rol muy importante que jugar en la promoción del diálogo y la reconciliación entre judíos y musulmanes, israelíes y palestinos. Ofer Bronchtein es asesor del Presidente del Consorcio de Casa Sefarad-Israel, una institución cultural estatal con sede en Madrid. (SIGUE...)
El plan de paz saudí, adoptado por la Liga Árabe, ha hecho renacer la esperanza de reconciliación entre Israel y el mundo árabe, pudiendo servir como base para unas negociaciones; aunque esta vuelta de lo político dependerá del rol moderador y reconciliador de ciertos países árabes que, con sus acciones, sepan reconfortar a la mayoría de los israelíes.
Túnez es un buen ejemplo de esto último, año tras año miles de judíos venidos del mundo entero, entre los que se encuentran más de 3.000 israelíes, participan de la peregrinación a La Griba. Durante algunos días, en las callejuelas de la maravillosa isla de Djerba, el idioma hebreo se oye tanto como el árabe, en un enclave donde los judíos llevan viviendo unos 2.700 años, bajo los signos del encuentro y la convivencia pacífica.
A pesar de las amenazas, y del atentado terrorista suicida de 2002 en Djerba, Túnez sigue promoviendo firmemente esta tradición anual, asegurando que se realice en condiciones óptimas y en un clima festivo. En esta isla los terroristas han sido vencidos: nuestra presencia es la prueba de ello. Miles de israelíes y de judíos viven esta peregrinación con total libertad y seguridad, permitiendo a los visitantes sentirse embajadores de la reconciliación y en amigos de los tunecinos.
CONCORDIA Y DIÁLOGO INTERRELIGIOSO
Después de unos días mágicos en Djerba, me desplacé a Túnez invitado por el profesor Fantar, presidente de la "Cátedra Ben Ali por el Diálogo de Civilizaciones y de Religiones", para asistir al encuentro "Razón y fe: por un mundo solidario".
Esta Conferencia reunió a más de 70 académicos, intelectuales, investigadores y teólogos, pertenecientes a las tres grandes confesiones monoteístas (judíos, cristianos y musulmanes) y venidos de Marruecos, Francia, Italia, Argelia, Egipto, Siria, Líbano, España y de otros países del Mediterráneo.
La declaración inaugural del profesor Lazar Boani, Ministro de Educación tunecino, marcó el tono del encuentro "En el seno del islam existen movimientos diversos, Túnez ha elegido la ´Ijtihad´, el movimiento liberal que sopla en muchas capitales musulmanas y árabes, y cuyos seguidores son cada vez más numerosos y más firmes en su rechazo a los islamistas".
Por otra parte, fue muy destacable la intervención del profesor Mohamed Arkoun, quien rescató el discurso de Benedicto XVI en Ratisbona; en esta alocución el Papa manifestó que ciertas dimensiones violentas del islam son derivadas de una interpretación fundamentalista del hecho religioso, que no sólo afecta a los musulmanes. En este contexto, uno de los problemas clave sería que los fieles visitan cada vez más los lugares de culto y menos las bibliotecas, siendo la educación y el combate contra la pobreza la mejor herramienta para luchar contra los extremismos y los fundamentalismos.
Mientras tanto, el profesor Mohamed Hadad criticó duramente al que se proclama como Papa de los musulmanes, el "irascible" Sheik Youssouf Kardawi, que utilizó la cadena Al-Yazira para incitar a sus discípulos a manifestarse contra Benedicto XVI, en unas protestas que causaron la vida a numerosas personas. Hadad ironizó sobre el mensaje de Kardawi, acusándole de denunciar las palabras de Benedicto XVI sobre la violencia y él mismo provocar una respuesta aún más violenta.
EL VIRUS DEL FUNDAMENTALISMO
Uno de los discursos que me impactaron más fue el de la doctora Saouri, de la Universidad Coránica El Zeitoune, una mujer arabo musulmana que denuncia ciertas interpretaciones del Corán, sobre todo, las que hacen alusión al uso del velo, el rol de la mujer y la llamada a la yihad. Sus argumentaciones se basan en el propio Corán, poniendo en evidencia a aquéllos que utilizan el nombre de Mahoma para defender las lapidaciones femeninas o los atentados suicidas, contra las que Saouri argumenta "estos actos no forman parte del islam".
Denunciar los fundamentalismos, sean éstos judíos, cristianos o musulmanes, o invitar a numerosos judíos e israelíes, no es algo que los países arabo musulmanes hagan de manera corriente hoy en día.
ESPAÑA Y LA RECONCILIACIÓN ÁRABE-ISRAELÍ
Es cierto que numerosos judíos e israelíes se sienten amenazados por la iniciativa de paz de la Liga Árabe, a la que perciben como una trampa, o una manera de ganar tiempo con el fin de destruir el estado de Israel, ya sea por las armas o por la demografía, poniendo en jaque al hogar nacional judío.
Debido a estas diferencias, habría que fomentar, más que nunca, los proyectos bilaterales entre judíos e israelíes junto a actores de los países árabes, no sólo de forma bilateral, sino también haciendo partícipes a terceros actores como sería el caso español. Por eso es importante la voluntad política que está mostrando España a través de Casa Sefarad-Israel, una institución que tiene como misión la recuperación de la cultura judía y la herencia sefardí; justamente ésta herencia encontró refugio, tras su expulsión, en los países árabe musulmanes.
No es casual, entonces, que el cierre de la Conferencia tunecina haya estado consagrado a la figura de Maimónides: el sefardí, el reconciliador, el sabio que supo, con humildad, romper tabúes conciliando ciencia y filosofía, razón y fe; creando sinergias entre pensadores de sensibilidades y orígenes muy diversos. Recordamos pues, no sin nostalgia, la Edad de Oro española donde se produjo un intenso intercambio cultural, de sabiduría y de apertura al otro, que permitió un enriquecimiento mutuo, salvador.
Es nuestra misión hoy en España promover que judíos y musulmanes, israelíes, palestinos, y representantes de los países árabes se reencuentren, y recorran el difícil sendero del diálogo y de la mutua confianza, de la solidaridad y de la reconciliación.
INFOMEDIO agradece a Ofer Bronchtein por esta colaboración.
24/05/2007 •
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Diálogo interreligioso